CONDICIONES
HIGROTÉRMICAS MÍNIMAS DE MUROS Y TECHOS PARA LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Jorge Daniel Czajkowski(1),
Elías Rosenfeld(2)
IDEHAB,
Instituto de Estudios del Hábitat.
Unidad de Investigación Nº 2.
Facultad de Arquitectura y Urbanismo.
Universidad Nacional de La Plata.
Calle 47 Nº 162 (1900) La Plata,
Buenos Aires. Email:
czajko@ing.unlp.edu.ar .
Este artículo fue expuesto como póster en la 16a
Reunión de Trabajo de ASADES (Asociación Argentina de Energía Solar) en La
Plata, 1993.
RESUMEN
El trabajo propone valores mínimos
de aislación térmica para soluciones típicas de muros y techos en la provincia
de Buenos Aires, basando principalmente el análisis en la reducción del riesgo
de condensación intersticial, debido a la incidencia en la reducción de la vida
útil de los materiales y en su capacidad aislante.
Los valores logrados se basan en el
análisis de 100 casos de muros y techos para diversas soluciones tecnológicas y
son alternativos a los contenidos en la normativa vigente y se encuentran
organizados en fichas que facilitan la comprensión del problema por
profesionales del sector.
Se expone la metodología utilizada,
descripción del software desarrollado y las fichas de recomendaciones de diseño.
INTRODUCCIÓN
El proyecto PID-CONICET
"Mejoramiento de las condiciones energéticas y de habitabilidad del hábitat
bonaerense"(3), detecto en los trabajos de campo
que conjuntos de viviendas de producción estatal, que cumpliendo los requisitos
de aptitud higrotérmicas de las normas IRAM, presentaban diversos problemas en
sus envolventes.
Esto llevo en primer lugar a rever
los datos climáticos de diseño y la regionalización bioclimática de la provincia
de Buenos Aires(4). Luego se detectaron las tipologías tecnológico
constructivas del universo analizado para luego proponer las condiciones
higrotérmicas mínimas que debían cumplir soluciones de techos y muros según
regiones bioclimáticas.
METODOLOGÍA
El procedimiento seguido partió de
definir los días tipos de diseño para las distintas zonas bioclimáticas, a los
que se determinaron las temperaturas de diseño para las cinco zonas tal como
figura en el cuadro 1.
Posteriormente se siguieron los
siguientes pasos en la determinación de las características higrotérmicas
mínimas.
-
Adopción de tipologías
constructivas de muros y techos.
-
Adopción de condiciones
higrotérmicas interiores en función de sistemas de calefacción.
-
Construcción de software de
análisis higrotérmico en especial para la verificación del riesgo de
condensación.
-
Análisis higrotérmico de casos.
-
Interpretación y síntesis de la
información. Construcción de fichas resumen de recomendaciones de diseño.
La adopción de tipologías
constructivas surge del trabajo de campo donde se detectan las diversas
variantes que se sintetizan en el siguiente esquema:
Tipologías de muros
Mt1. Ladrillo común, espesor 0.15
m.
Mt2. Ladrillo común, espesor 0.20
m.
Mt3. Ladrillo común, espesor 0.30
m.
Mt4. Ladrillo hueco, espesor 0.12
m.
Mt5. Ladrillo hueco, espesor 0.18
m.
Mt6. Ladrillo hueco portante,
espesor 0.20 m.
Mt7. Hormigón armado alveolar,
espesor 0.08 m.
Tipologías de techos
Tt1. Losa cerámica.
Tt2. Techo en pendiente (chapa,
teja, etc) con ático de baja ventilación y aislación térmica sobre el
entablonado.
Tt3. Techo en pendiente con ático
de baja ventilación y aislación térmica en el cielorraso.
Tt4. Techo en pendiente sin ático,
con aislación térmica sobre entablonado visto.
Tt5. Techo en pendiente sin ático,
con aislación térmica sobre entablonado visto con cámara de aire no ventilada.
Para la verificación del riesgo de
condensación se consideraron dos situaciones de humedad relativa interior: 50 y
70 %, debido principalmente al tipo de sistema de calefacción utilizado y a las
condiciones de diseño de locales con actividades que generan humedad, como baños
y cocinas.
Se adopta una humedad relativa de
50% cuando se utilicen estufas convectoras con tiro balanceado, tiro natural o
directo, electroconvectores, radiadores de agua o vapor, losas radiantes y
salamandras. Para el caso de una humedad relativa de 70% corresponde a estufas
tipo pantallas infrarrojas o "catalíticas" sin tiro exterior, calentadores o
estufas a kerosén y uso de hornos de cocina para calefacción.
Estos valores sintetizan una gran
dispersión de casos medidos ya que los valores más bajos de humedad fueron
detectados en sistemas de calefacción que no demandan aire interior para la
combustión con rangos de 30 al 50% de HR. En los otros sistemas de calefacción
que carecen de tiro al exterior, toman aire del interior del local para la
combustión forzando la infiltración de aire exterior los valores oscilan entre
el 70 y el 100%.
Para la realización de las
verificaciones se utilizó una aplicación desarrollada en Quattro Pro 4.0(5)
basada en el método propuesto por la norma IRAM 11.625. Esta aplicación solicita
datos generales del sitio como: temperaturas, humedad y presión del vapor
saturado más los datos característicos del elemento a analizar como:
designación, espesor y conductividades térmicas y al vapor. Produce una ficha
(ver figura 1) en la que se determina la resistencia térmica y al vapor parcial
y total del elemento, el coeficiente K, las capas donde se puede producir riesgo
de condensación y un gráfico. Cuenta con macros para automatizar el ingreso de
datos, la generación del gráfico y la impresión de la ficha. Se esta trabajando
en una versión que no dependa de programas comerciales.
El análisis higrotérmico de los
casos siguió el siguiente esquema:
-
Incorporación de aislante
térmico de calidad comercial, tipo lana de vidrio o poliestireno expandido de 13
Kg/m3, en la superficie exterior de muros.
-
Incorporación de barrera de vapor cuando fuere necesario.
-
Recubrimiento exterior con
revoque reforzado de 2.5 cm de espesor, armado con malla plástica para la
distribución de tensiones.
-
En techos se ubicó el aislante en el cielorraso o en el entretecho.
Cabe aclarar que la ubicación del
aislante térmico en la cara exterior de los muros se adoptó para no reducir las
dimensiones interiores de los locales, facilitar la construcción bajo la
hipótesis de que el "retrofitting" se realizaría en viviendas habitadas.
En los cuadros 2 y 3 se encuentran
ejemplos de las fichas resumen donde se ven los valores mínimos sugeridos para
evitar la condensación intersticial en los componentes constructivos de muros y
techos.