El
edificio de la ambientalista Greenpeace cuenta con el primer
generador solar conectado a la red pública de electricidad, que se
alimenta mediante paneles especiales montados en la terraza de su
sede palermitana de Mansilla 3046.
Anteayer,
a media mañana, los técnicos retiraron el medidor provisto por la
empresa Edenor y colocaron otro -digital- que mide la energía que
consumen esas oficinas y reenvían el sobrante a la red pública.
Retirar
el medidor de la empresa que distribuye el fluido eléctrico sin
avisarle previamente, ¿constituye un acto ilegal? Esta es la
pregunta que surge de inmediato. "Sí, hoy por hoy es ilegal
-dice Juan Carlos Villalonga, coordinador de la campaña de Energía
de Greenpeace-. Pero procuramos una normativa que obligue a las
compañías eléctricas a colocar este tipo de medidores para que
los usuarios puedan instalar paneles solares en sus casas."
Estos
dispositivos permiten la generación de energía solar, que es más
limpia y más barata que la recibida de la distribuidoras, según la
organización ambientalista.
El
licenciado Manuel Fuentes, de la empresa llamada Greenpower, que se
desarrolla proyectos de energía renovable, asegura que "es
preciso establecer normativas que permitan e inclusive alienten el
uso de energía solar fotovoltaica en edificios".
La
organización presentó el proyecto Greenpeace Solar que, además de
instalar paneles en su oficina, presenta iniciativas para establecer
el marco regulatorio y para desarrollar el programa Cinco mil techos
solares durante los próximos tres años.
La
ONG envió al presidente de Edenor, Fernando Donasso, una carta en
la que anuncia su propósito de medir la electricidad que genera en
sus oficinas.
En
ella expresa: "Greenpeace Argentina ya está midiendo de manera
bidireccional nuestro consumo y nuestra energía entregada a la red.
El medidor convencional de la empresa será dejado de usar. En este
sentido, invitamos a Edenor para que venga a revisar la instalación
y verificar que todo funciona sin representar ninguna anomalía para
el sistema eléctrico ni para el registro de consumo. El sistema
funciona con los parámetros de calidad que se exigen en este tipo
de instalaciones en Europa".
Greenpeace
enfatizó que esta experiencia dará respuesta inmediata a dos mil
escuelas de las provincias que hoy no cuentan con electricidad. La
meta es conseguirlo para 2003.