Las construcciones
humanas deben adecuarse bioclimáticamente para conformar un hábitat racional,
económico y con el mayor grado de eficiencia que permita cada momento histórico.
Pero entonces surge la primer pregunta a la hora de iniciar el proceso de diseño
en un sitio. ¿Cómo es el clima?, además de otras dudas como: ¿cuáles son las
variables climáticas intervinientes?, ¿cómo interactúan entre ellas y sobre las
construcciones? y muchas otras.
El primer paso es
obtener datos que nos permitan analizar el clima de un sitio. Estos datos
podemos obtenerlos de las "Estadísticas climatológicas" que publica el Servicio
Meteorológico Nacional S.M.N. La última edición contiene los datos
correspondientes a la década 1971-80, sobre una base de 170 estaciones
meteorológicas.
Las tablas que
contiene indican los valores promedios y extremos de la década mencionada. La
frecuencia de mediciones y confiabilidad de los datos varía con la jerarquía de
la estación y la disponibilidad de personal de las mismas. Las estaciones
meteorológicas se encuentran en los aeropuertos y aeródromos privados o
dependientes de la Fuerza Aérea Argentina, en las estaciones del INTA (Instituto
Nacional de Tecnología Agropecuaria) y en centros de investigación dependientes
de universidades o entes públicos o privados. También se colectan datos de
manera esporádica con estaciones meteorológicas no permanentes.
La confiabilidad de
los datos depende de muchos factores. Uno de ellos es la calidad y estado del
instrumental de medición, otro depende del personal que lee los instrumentos ya
que no son muchas las estaciones automáticas y además de cuan bien calibrado se
encuentre el instrumental. Con instrumental manual la frecuencia de recolección
de datos puede ser diaria u horaria en el mejor de los casos, mientras que con
instrumentos automáticos la frecuencia depende de la necesidad del investigador
y puede ser de minutos o aún menos.
En las tablas del
S.M.N. los datos son medios mensuales, pero si necesitara una frecuencia menor,
esta puede calcularse.
El diseño
bioclimático necesita otros datos que no se encuentran en las "Estadísticas..."
del S.M.N. como ser: los días típicos de diseño, los grados día, la radiación
solar o el índice de claridad atmosférica, que podremos obtenerlos de otras
fuentes o determinarlos como veremos más adelante.

Cuadro 1: datos climáticos
correspondientes a La Plata extraídos del S.M.N.
2. DATOS
PRINCIPALES
Si definimos al clima
como el estado medio de la atmósfera, este será representado por el conjunto de
elementos y fenómenos meteorológicos referidos a un período de 30 años, por las
variaciones periódicas y no periódicas, y por el desarrollo normal del tiempo en
el transcurso del año.
Estos elementos
servirán para conformar una regionalización bioclimática o bioambiental que nos
permita sintetizar en sectores territoriales características homólogas. Esta
regionalización podremos definirla como una "...zonificación general que está
basada en la combinación de parámetros meteorológicos, referentes a la
interacción hombre-vivienda-clima."
Los principales datos
de base que utilizaremos son las temperaturas medias, máximas absolutas y
medias, mínimas absolutas y medias; la presión o tensión del vapor; la humedad
relativa; las velocidades y frecuencias medias del viento; la precipitación; la
heliofanía relativa y la nubosidad total. Mediante estos datos pueden
determinarse otros indicadores como los correspondientes a los días tipo de
diseño (días típicamente calidos y típicamente fríos), como las: temperaturas
máxima, media y mínima; temperaturas efectiva corregida máxima y media; humedad,
etc.; o indicadores energéticos como los grados día de calefacción y
enfriamiento.

La temperatura del
aire se mide con termómetros de bulbo seco que pueden ser de registro simple o
doble. Los de registro doble muestran las máximas y mínimas del período de
medición que generalmente es diario. Estos datos se registran libres de
influencias exteriores, para lo cual se ubican dentro de casillas de resguardo
meteorológico. Estas se elevan 1,50 metros del suelo y se localizan libres de la
influencia de vegetación o edificios.
Existen otros medios
de registrar de forma continua la temperatura y es mediante instrumentos
mecánicos, como los termohigrógrafos o electrónicos mediante sensores
especiales.
Temperaturas máximas
y mínimas absolutas: Estos datos representan los extremos térmicos
producidos en la década y normalmente van acompañados de la fecha en que se
produjo. Por ejemplo para la estación que estamos analizando la máxima absoluta
anual es 38,1°C y se produjo en el mes de febrero del año 1965, mientras que la
mínima absoluta anual fue -5,7°C y se produjo en el mes de junio del año 1967.
Estos datos se utilizan solo cuando queramos conocer condiciones extremas a la
que será sometido el edifico o materiales de este.

Temperatura máxima
media: Esta temperatura surge del promedio de las máximas diarias del
período considerado y habitualmente ocurre entre las 13 y las 15 hs del día.
Temperatura mínima
media: Surge de realizar el promedio de las mínimas diarias del período y
ocurre poco antes de la salida del sol.
Temperatura media:
También llamada temperatura de termómetro seco por el S.M.N. surge del
promedio de todas las observaciones del mes y ocurre cerca de las 10 de la
mañana y las 8 de la tarde.
Temperatura de bulbo húmedo: El
instrumento que mide esta temperatura posee su bulbo envuelto en un género
sumergido en un recipiente con agua y también se lo denomina psicrómetro. Esta
temperatura es la de rocío del aire considerado y es aquella en la que el aire
esta saturado y deja de evaporar agua.
Temperatura de rocío: Es la temperatura que alcanzaría el aire a una
misma temperatura estando saturado de humedad. Se percibe habitualmente esta
situación cuando hay neblina y ocurre en nuestra región durante la noche o
madrugada cuando el aire con una cantidad constante de vapor de agua disuelto en
el aire desciende su temperatura comprimiendo sus moléculas hasta condensar el
vapor en forma de pequeñas gotas.

TEC (Temperatura Efectiva Corregida): Índice empírico de confort que
tiene en cuenta el efecto combinado de la temperatura de bulbo seco, temperatura
de bulbo húmedo (temperatura radiante media - ver ábaco de la Figura 1) y la
velocidad del aire. Por lo tanto, es una medida de la temperatura operativa.
Temperatura operativa: Temperatura de un recinto imaginario en el cual el
cuerpo humano intercambiaría la misma cantidad de calor por radiación y
convección que en el ambiente real.
Amplitud térmica: Diferencia entre la temperatura máxima, mensual y la
temperatura mínima media mensual (Figuras 8 y 9).
2.2. HUMEDAD
La humedad se expresa como humedad absoluta (HA) o humedad relativa (HR). Los
instrumentos utilizados para medirlas son los higrómetros pero se puede
determinar a partir de un termómetro de bulbo seco y bulbo húmedo y un diagrama
psicrométrico. Los higrómetros miden el contenido de humedad del aire por la
dilatación de un haz de crines de caballo.

La HA es el contenido de agua presente en forma de vapor en el aire a una
temperatura dada y se mide en gramos de agua por kilogramos de aire seco. La HR
surge de la relación porcentual entre la presión de vapor para una situación
determinada y la presión de vapor del mismo aire saturado a temperatura
constante. Las tablas del S.M.N. consignan la humedad relativa, la temperatura
de rocío y de bulbo húmedo y la presión de vapor.
Debe aclararse que la HR que se consigna corresponde a la temperatura media. Si
quisiéramos conocer la HR de la temperatura máxima media y mínima media
deberemos recurrir a un diagrama psicrométrico. Así primero deberemos marcar el
punto correspondiente a la temperatura media y su HR. Luego suponiendo un
contenido de vapor constante trazamos una línea paralela al eje x que pase por
el punto marcado. Finalmente trazamos dos líneas perpendiculares al eje x
correspondientes a las temperaturas máxima y mínima hasta cortar la primer
línea. Los puntos definidos nos indicaran las HR correspondientes.
2.3. VIENTO
Las tablas del S.M.N. muestran la velocidad media mensual del viento en
kilómetros por hora y en un cuadro aparte las velocidades y frecuencias medias
correspondientes a ocho direcciones o cuadrantes característicos.
Este parámetro se mide con anemómetros. Este instrumento consiste en un molinete
de múltiples aspas muy livianas que se ubica perpendicular a la dirección del
viento. Un odómetro registra la velocidad de giro de las aspas al pasar el
viento a través de ellas.
Estos datos pueden graficarse en una rosa de vientos, que nos indicará en cada
período del año, las direcciones y frecuencias predominantes que son muy útiles
al momento de diseñar la forma del edificio y sus aberturas para protegerlo en
invierno y abrirlo en verano. Esto se tratará en el capítulo 4.
2.4. HELIOFANÍA
La heliofanía es un indicador útil ya que indica las horas efectivas o relativas
de sol brillante o directo promedio que se da en cada mes.
Las tablas del Servicio Meteorológico Nacional nos indica la Heliofanía absoluta
y la relativa, esta última es quizás la más útil ya que al estar expresada en
forma relativa nos indica el porcentaje de horas del día en la que disponemos de
radiación directa. Así podremos evaluar la conveniencia de utilizar sistemas de
captación solar.
El instrumento utilizado para medir la Heliofanía se denomina “heliógrafo” y
consiste en una esfera de cristal que concentra los rayos solares para chamuscar
un papel térmico ubicado sobre un soporte cóncavo. Este papel se cambia
diariamente. La porción chamuscada indica las porciones del día en las que hubo
radiación solar directa.
2.5. GRADOS DIA
Grados
día de calefacción: Se define como la suma de las diferencias horarias de la
temperatura media del aire exterior inferior a una temperatura base (16, 18, 20
o 22°C), con respecto a este valor para todos los días del año. Para el período
frío, las líneas de igual cantidad de grados están graficadas en la Figura 11.
Estos indicadores se utilizarán en el Capítulo 6 para la determinación de la
carga térmica de edificios.
Cuando los Cuadros de datos climáticos no cuenten con este indicador puede
determinarse a partir de temperaturas medias mensuales con la siguiente
expresión, donde: Ni son los días del mes considerado, TBc es la temperatura
base de calefacción, TMAX y TMIN son temperaturas medias mensuales y Xc es un
coeficiente lógico que valdra uno cuando la temperatura media mensual sea menor
a la TBc y cero cuando sea mayor o igual a TBc.
Grados
día de enfriamiento: Se define como la suma de las diferencias horarias de
la temperatura máxima media del aire exterior superior a la temperatura base de
enfriamiento (23, 25, 27°C), con respecto a este valor para todos los días del
año.
Este indicador puede determinarse a partir de temperaturas máximas medias
mensuales con la siguiente expresión, donde: Ni son los días del mes
considerado, TBe es la temperatura base de enfriamiento, TMAX es temperatura
máxima media mensual y Xe es un coeficiente lógico que valdrá uno cuando la TMAX
media mensual sea mayor a la TBe y cero cuando sea menor o igual a la TBe.
3. ZONAS BIOAMBIENTALES
Una
descripción general de los climas lo dan las clasificaciones bioclimáticas o
bioambientales. En la Argentina contamos con la Norma IRAM 11 603 que divide al
país “bioclimáticamente” en regiones.
Esta división es acompañada por datos climáticos y días de diseño para invierno
y verano que se utilizan en la verificación de la calidad térmica de los
edificios, y recomendaciones de diseño para condiciones microclimáticas
específicas.
Las zonas bioambientales se definen de acuerdo con el mapa de la Figura 6. En
caso de que una localidad se encuentre en una situación de borde deberán
satisfacerse las condiciones más desfavorables. Las consideraciones
microclimáticas prevalecerán sobre las generales de la zona bioambiental.
A continuación se sintetizan las principales características de cada zona
bioambiental y recomendaciones de diseño para las mismas.
3.1. ZONA I: Muy Cálida
Se ubica en el centro Este del extremo Norte del país con una entrada al Sud—oeste
en las zonas bajas de Catamarca y La Rioja.
Los valores de TEC media superiores a 26.3°C, en el día típicamente cálido.
Asimismo se subdivide en dos subzonas, según las amplitudes térmicas: Subzona Ia.
con amplitudes térmicas mayores de 14°C y la Subzona Ib. con amplitudes térmicas
menores de 14°C. En la época caliente toda la zona presenta valores de
temperaturas máxima superiores a 34°C y valores medios superiores a 26°C, con
amplitudes térmicas siempre inferiores a los 15°C.
La tensión de vapor mínima es de 1870 Pa (14 mm Hg) y aumenta según el eje Sur
Oeste-noroeste. En el período invernal las temperaturas medias durante el mes
más frío son algo superiores a los 12°C.
Recomendaciones de diseño:
Color: Claros en paredes exteriores y techos.
Aislación térmica: Grande en techos y paredes orientadas al este y al
oeste.
Radiación solar: Todas las superficies deberán estar protegidas
Orientación: La orientación óptima resulta la NO-N-NE y la SO-S-SE; con
una situación crítica en relación al asoleamiento en el verano. Eje mayor de los
edificios será, preferentemente, Este-oeste. Ventanas, dentro de lo posible, no
orientadas al Este o al Oeste, y minimizar su superficie. Minimizar las
superficies que miren al Oeste y al Este
Ventilación: Subzona húmeda: cruzada, fundamental, por el beneficio de la
velocidad del aire, para disminuir el “disconfort”. Subzona seca: selectiva.
Mayor cuidado con la sensible reducción de ventilación generada por las
protecciones contra insectos en espacios semi-cubiertos (galerías, balcones,
terrazas, patios).
Vientos: Se deberán predominantes y la creación de zonas de alta y baja
presión que aumentar la circulación de aire.
3.2. ZONA II: Cálida
Está comprendida por dos angostas fajas, una Este-oeste centrada alrededor del
paralelo 30° y otra Norte-sur recortada sobre la falda oriental de la Cordillera
de los Andes. Tiene por límites las isolíneas de TEC 26.3 y 24.5. El verano es
la estación crítica, la temperatura media supera los 24°C y la máxima es
superior a los 30°C. Es esta la época de las mayores amplitudes térmicas del
año, con valores que no superan los 16°C. Asimismo es el período en que la
presión de vapor es más alta, con valores medios inferiores a los 2135 Pa (16 mm
Hg). Por esto habrá que tenerse en cuenta la aislación para la prevención de
riesgo de condensación, la aislación planteada para el verano podrá llegar a ser
la solución para esta situación que se plantea en la época invernal.
El invierno en cambio es más seco, con bajas amplitudes térmicas y temperaturas
medias que se encuentran entre 8°C y 12°C.
Esta zona está subdivida en dos subzonas: Subzona IIa. con amplitudes térmicas
mayores de 14°C y la Subzona IIb. con amplitudes térmicas menores de 14°C
Recomendaciones de diseño:
Se tendrán en cuenta las consideradas en la zona muy cálida, salvo para la
orientación.
Orientación: Dada la característica
cálida de la zona son favorables las orientaciones de bajo asoleamiento como la
Norte y Sur.
Deberán evitarse por todos los medios las orientaciones Este y Oeste, debido a
que la baja altura del sol provoca recalentamientos en los ambientes agravando
la situación de “disconfort”.
3.3. ZONA III: Templada Cálida
Está comprendida por una faja de extensión Este-Oeste, centrada alrededor de los
35° y otra Norte-sur, situada en las estribaciones montañosas del Noroeste,
sobre la Cordillera de los Andes y limitada por las isolíneas de TEC 24.6 y
22.9. El período estival es relativamente caluroso, presentando temperaturas
medias entre 20°C y 26°C, con máximas que superan los 30°C, en la porción Este-Oeste.
El período invernal no es muy frío, presentando temperaturas medias entre 8°C y
12°C, y con mínimos que rara vez alcanzan los 0°C. Las tensiones de vapor son
bajas durante todo el año, con valores máximos en verano que no superen, en
promedio, los 1870 Pa (14 mm Hg).
Esta se subdivide en dos: Subzona IIIa. con amplitudes térmicas mayores de 14°C
y la Subzona IIIb. con amplitudes térmicas menores de 14°C.
Recomendaciones de diseño:
Color: Valdrán las mismas recomendaciones de la Zona Muy Cálida.
Aislación térmica: Buena aislación en toda la envolvente, recomendándose
el doble de aislación en techos respecto de muros. En la subzona húmeda se
verificará el riesgo de condensación. La relación superficie vidriada superficie
opaca no deberá superar el 20%. Se recomienda el uso de edificios agrupados y la
utilización de la inercia térmica, en la subzona seca.
Radiación solar: Todas las aberturas deberán tener sistemas de protección
solar, evitando, en lo posible, la orientación oeste.
Orientación: Para latitudes superiores a los 30°, la orientación óptima
es la NO-N-NE-E. Para latitudes inferiores a los 30° la orientación óptima es la
NO-N-NE-E-SE.
Ventilación: Se evitará la ventilación cruzada en la subzona seca, favoreciendo
la ventilación selectiva y lo inverso en la subzona húmeda.
Vientos: Esta zona no presenta condiciones rigurosas de vientos. En el
período estival se recomienda aprovechar los vientos del N-NE durante el día y
del S-SE durante la noche. En la subzona IIIb (costera) deberá evitarse la
orientación SE por las frecuentes tormentas invernales, de no ser posible las
aberturas tendrán reducidas dimensiones y una excelente estanqueidad.
3.4. ZONA IV: Templada Fría
Se ubica en una faja meridional paralela a la Zona III, ubicada en mayor altura
de la Cordillera de los Andes y la región llana del centro y Sur del territorio,
que alcanza la costa atlántica de la Provincia de Buenos Aires y Río Negro.
Tiene como límite superior la isolínea de 1170 grados día (coincidente con la
isolínea de 22.9°C de TEC), y como línea inferior la isolínea de 1950 grados
día.
El período estival no es riguroso, con temperaturas máximas promedio que no
superan los 30°C. Los inviernos son fríos, con valores medios entre 4°C y 8°C, y
las mínimas medias alcanzan muchas veces valores inferiores a 0°C.
Las tensiones de vapor, alcanzan en verano sus máximos valores, no superando los
valores medios los 1333 Pa (10 mm Hg).
Esta zona se subdivide en cuatro subzonas mediante las líneas de amplitud
térmica 14°C y 18°C: Subzona IVa. de montaña, Subzona IVb. de máxima
irradiancia, Subzona IVc. de transición y Subzona IVd. marítima.
Recomendaciones de diseño:
Aislación térmica: Se recomienda una muy buena aislación en toda la
envolvente, sugiriendo el doble de aislación en techos respecto de muros. En las
subzonas a y b que poseen las mayores amplitudes térmicas del país se agruparán
los edificios favoreciendo el mejoramiento de la inercia térmica. Esta
recomendación disminuirá progresivamente hacia la subzona d. La relación
superficie vidriada superficie opaca no deberá superar el 15%. En las subzonas c
y d se verificará el riesgo de condensación, controlando los puen-tes térmicos.
Radiación solar: Las subzonas a y b poseen una excelente radiación solar
potencial en el invierno, que deberá ser aprovechada; recomendándose no solo la
ganancia directa, sino la utilización de toda captación y acumulación solar
pasiva. Mientras que la subzona d debido a una alta nubosidad no posee recurso
solar significativo, recomendándose en ésta fuerte aislación y control de
infiltraciones.
Orientaciones: Para latitudes superiores a 30° la orientación favorable
es la N0-N-NE-E. Para latitudes inferiores a 30° la orientación favorables es la
NO-N-NE-E-SE.
Ventilación: En las subzonas secas se recomienda ventilación selectiva
con inercia térmica y en las subzonas húmedas deberá controlarse la infiltración
en el período invernal y favorecer la ventilación cruzada en el verano.
3.5. ZONA V: Fría
Se encuentra ubicada sobre una larga faja Norte-Sur a los largo de la Cordillera
y la región central de la patagonia. Está limitada entre las isolíneas de 1950 y
2730 grados día.
En el invierno las temperaturas medias son del orden de 4°C y mínimas inferiores
a 0°C, lo caracterizan como riguroso. En verano los días son frescos, con
temperaturas medias inferiores a los 16°C. Las tensiones de vapor son muy bajas,
con valores medios inferiores a los 1300 Pa (10 mm Hg).
Recomendaciones de diseño:
Aislación térmica: La aislación en paredes, pisos y techos será un factor
primordial y las ventanas, salvo la orientación norte, serán lo más reducidas
posible. Deberán evaluarse los riesgos de condensación superficial e
intersticial y evitarse los puentes térmicos.
Radiación solar: La radiación solar es esta zona no permite la
realización de edificios totalmente solares debido a la alta nubosidad y escasas
horas de sol invernales. Se recomienda evitar o minimizar las aberturas en el
cuadrante SE-S-SO, generando galerías vidriadas en las fachadas NE-N-NO que
capten radiación durante el día y amortiguen las pérdidas durante la noche.
Orientaciones: El asoleamiento es necesario en todas las épocas del año,
por las bajas temperaturas. Por lo tanto, las orientaciones favorables son las
de máxima ganancia de calor radiante, siendo las mismas NE-N-NO.
Ventilación: Los fuertes vientos presentes a lo largo del año hacen que
sea necesario favorecer la estanquei-dad del edificio con un eficiente control
de infiltraciones.
3.6. ZONA VI: Muy Fría
Comprende toda la extensión de las altas cumbres de la Cordillera de los Andes y
el extremo Sur de la Patagonia, Tierra del Fuego, Islas Malvinas y Antártida.
Donde los valores en grados día son superiores a 2730.
En verano, las temperaturas medias son inferiores a los 12°C, y en invierno no
superan los 4°C. Las tensiones de vapor son, durante todo el año, inferiores a
los 1700 Pa (8 mm Hg). La faja comprendida al norte del paralelo 37, presenta la
rigurosidad propia de la altura. Las velocidades del viento oscilan entre los 15
y 30 Km/h, con velocidades máximas que alcanzan los 100 Km/h.
Recomendaciones de diseño:
Valen las recomendaciones para la Zona V, pero en forma más acentuada. Al sur
del paralelo 38° se presentan altas amplitudes térmicas durante buena parte del
año recomendándose una mayor inercia térmica en las estructuras.
Radiación solar: Deberán considerarse las mismas recomendaciones de la
Zona V pero con la salvedad que mientras las característica climáticas son
relativamente homogéneas el asoleamiento no ya que depende de la latitud.
Orientaciones: La orientación óptima en latitudes superiores a los 30°,
es la NO-N-NE-E, y para latitudes inferiores la óptima es NO-N-NE-E-SE.
4. RECOMENDACIONES GENERALES SOBRE DISEÑO
La Norma sugiere que deben respetarse algunos principios básicos de manera
prioritaria, tales como:
a. La zona del litoral marítimo y fluvial tiene un alto tenor de humedad
relativa, por lo que deberán tomarse los recursos necesarios para evitar
condensación.
b. Se recomienda respetar las orientaciones dadas en la Figura 11.
c. En las zonas IV, V y VI, la protección contra el viento será de suma
importancia.
5. CONDICIONES DE ASOLEAMIENTO MÍNIMO
Normativamente se recomienda un mínimo de 2 horas de sol diarias a lo largo del
año, en todo el territorio nacional, en las habitaciones de máxima ocupación.
Considerándose asoleada una ventana cuando la radiación que penetra a través de
ella en la habitación (directa más difusa) sea mayor de 209.200 J/m²h (50 Kcal/m²h).
En las zonas cálidas no existen problemas para satisfacer esta recomendación yas
que las horas de sol permiten cumplimentarla. El problema se presenta en las
zonas frías donde el día tiene corta duración, como por ejemplo Ushuaia que
posee solo 4,5 horas de sol en invierno.
La Figura 12 muestra las orientaciones térmicamente óptimas, regulares y
desfavorables para cada zona bioclimática donde puede cumplirse el asolea-miento
mínimo.
5.1. Zonas en las que necesitan protecciones solares
En las zonas I y IV para las orientaciones SO-O-NO-N-NE-E-SE se sugiere el uso
de sistemas de protección solar: parasoles horizontales y verticales, cortinas
de enrollar de color claro; diseñados y calculados con cartas solares.
6. MICROCLIMAS
Diversas condiciones provocan la aparición de microclimas. Estos son debidos a
condiciones de urbanización, ubicaciones costeras o en proximidades de grandes
espejos de agua y en zonas montañosas. En todos estos casos no existen reglas
específicas que permitan caracterizar los recursos climáticos debiendo
realizarse una evaluación específica para cada situación planteada. Solo pueden
esbozarse recomendaciones de tipo general que a continuación se detallan:
Microclimas urbanos: Las aglomeraciones urbanas generan la aparición de las
denominadas “islas calientes”, especialmente en el invierno. Este fenómeno es
favorecido por la energía emitida por los edificios generando un aumento en la
temperatura ambiental local respecto de las zonas de menor densidad urbana.
En el verano la rugosidad determinada por las
diferentes alturas de los edificios permite que aumente la captación solar
calentando diferencialmente unos sectores respecto de otros. Este fenómeno
provoca la aparición de corrientes de aire que se canalizan entre los edificios
desde las zonas más calientes a las más frescas; esto puede suceder aún en
situaciones de calma. A este efecto se le suma que cuando se presentan
corrientes de aire sobre las zonas urbanas las rugosidad de estas disminuye la
velocidad del viento por un aumento de la fricción.
Estos fenómenos generados en los microclimas urbanos son estudiados desde hace
pocos años por algunos grupos de investigación del país y el extranjero ( ver
M.Hoffman en bibliografía).
Microclimas costeros: La presencia de grandes masas de agua generan un efecto
amortiguador de las temperaturas debido a la alta inercia térmica de estas masas
y al aumento de la presión de vapor atmosférica. Las diferencias de presión que
se dan entre el continente y el agua se invierte del día a la noche. Durante el
día la tierra aumenta su temperatura más rápidamente que el agua por su menor
capacidad térmica generando una menor presión sobre la tierra que favorece la
aparición de una corriente de aire desde el agua hacia la costa, denominado
brisa marina o costera.
Durante la noche se invierte la situación ya que la tierra se enfría más
rápidamente provocando un aumento en la presión del aire que favorece la
aparición de una corriente de aire desde el continente hacia el agua. En las
zonas templadas húmedas puede aprovecharse este tipo de corrientes de aire de
baja velocidad para refrescar el interior de los edificios.
Microclimas de montaña: En las zonas montañosas se presentan dos situaciones
características en función de la dirección del viento, clima de sotavento y
clima de barlovento. En el clima de barlovento el viento golpea los macizos
montañosos ascendiendo, en este recorrido deja la mayor parte de humedad siendo
frecuente las lluvias en esta zona, continuando con aire seco en el clima de
sotavento. Al superar la cima montañosa, región de sotavento, continua con aire
seco que se calienta adiabáticamente a razón de 1°C por cada 100 m de descenso.
En el clima de sotavento el aire será seco y cálido con días despejados, poca
precipitación pluvial, intensa irradiación solar con grandes amplitudes
térmicas. Esto es característicos en la ladera oriental de los Andes al norte de
los 38° de latitud, debido a la gran altura de los mismos.
En el clima de barlovento el aire será húmedo con días cubiertos y abundantes
precipitaciones, que en consecuencia generará poca radiación solar y pequeñas
amplitudes térmicas.
Además de estas dos macrozonas se presentan microclimas de valle y de montaña.
En esta situación se presenta brisas particulares que dependen de calmas
generales del aire. Los primeros rayos de sol calientan las laderas en mayor
medida respecto del valle generando un descenso en pa presión que favorece la
aparición de una brisa que sopla del valle hacia la ladera. En la noche se se
invierte la situación haciendo que el aire que está sobre la ladera, se enfríe
deslizándose hacia el valle denominado “brisa de pendiente”.
En las zonas boscosas cuando se presentan condiciones de viento regulares, el
sector de barlovento es el más afectado. Si se presentan calmas en el momento de
calentamiento se favorece la transpiración de las plantas, produciéndose un
ascenso del aire sobre el bosque, resultando en un movimiento del aire desde las
afueras hacia el bosque; favoreciendo las precipitaciones.
6.4. Recomendaciones generales de diseño en los microclimas
La Norma IRAM 11 603/92, recomienda para cada clima lo siguiente:
En microclimas comprendidos en zonas frías recomienda: “...en la zona fría y
extremadamente ventosa de nuestro país, las distribuciones edilicias apretadas
pueden resultar las más aptas, siempre que se eviten los callejones de altas
velocidades. De existir obstáculos bajos (zonas boscosas) la ubicación a
sotavento del obstáculo puede brindar buena protección. La ubicación cercana a
masas de agua, también se ve favorecida por la acción atemperadora de éstas
(siempre que existan masas de agua se desarrollarán, si es posible, las brisas
de agua y tierra detalladas en el punto anterior). La ubicación al pie de la
pendiente en valles, siempre que no resulten callejones de altas velocidades,
también puede brindar buena protección.”
En microclimas comprendidos en zonas templadas recomienda: “...en las zonas III
y IV (templadas), es importante la ubicación que aprovecha favorablemente las
manifestaciones microclimáticas durante todo el año.”
En microclimas comprendidos en zonas cálidas recomienda: “...las distribuciones
edilicias abiertas atenúan el efecto de “isla caliente” y favorecen la
ventilación. Por este motivo, resultan favorecidas las ubicaciones a barlovento
de cualquier obstáculo (sierra, zona boscosa).”
En microclimas montañosos recomienda: “...La distribución edilicia al pie de la
pendiente en lo valles evita el marcado calentamiento diario y aprovecha la
brisa de pendiente durante las noches. Por su efecto atemperador, la cercanía a
masas de agua resulta beneficiosa como en la zona fría.”
7. TABLAS DE DATOS METEOROLÓGICOS
Las estaciones meteorológicas se encuentran ordenadas por provincia y luego por
localidades.
Sigla Provincia
A Salta - B Buenos Aires - C Capital Federal - D San
Luis - E Entre Ríos - F La Rioja -
G Santiago del Estero - H Chaco - J San Juan - K
Catamarca - L La Pampa - M Mendoza
N Misiones - P Formosa - Q Neuquén - R Río Negro -
S Santa Fé - T Tucumán
U Chubut - V Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur
- W Corrientes - X Córdoba
Y Jujuy - Z Santa Cruz
Los datos de invierno incluyen los siguientes
indicadores:
LAT Latitud
LONG Longitud
ASNM Altura sobre el nivel del mar en metros
TMAX Temperatura máxima media en grados Celsius.
TMED Temperatura media, promedio de los meses de invierno en grados
Celsius
TMIN Temperatura mínima media, promedio en grados Celsius
TDMD Temperatura de diseño media en grados Celsius
TDMN Temperatura de diseño mínima en grados Celsius
TROC Temperatura de rocío corresp. a la media
TVAP Presión parcial del vapor de agua en hectopascales
HR Humedad relativa en % corresp a la TMED
PREC Precipitación media de inviermo en milímetros
HELR Heliofanía relativa en %
GDCnn Grados día de calefacción con varias temperaturas base.
Los datos de verano agregan los siguientes:
TDMD Temperatura de diseño media en grados Celsius
TDMX Temperatura de diseño máxima en grados Celsius
TECMD Temperatura efectiva corregida media
TECMX Temperatura efectiva corregida máxima
GDEnn Grados día de calefacción con varias temperaturas base